jueves, 16 de enero de 2014

Ejemplos de la vida cotidiana.

18.30h

Maître: Yo quise irme a África de voluntariado. Estuve buscando información sobre ello hace tiempo pero claro, allí necesitan profesionales que aporten valor añadido a un proyecto. Y claro, yo como he estudiado hostelería, poco podría aportar.

Camarero: Bueno, pero en algunos casos es tal la necesidad de la gente por las condiciones de según qué zona de qué país, que supongo que el mero hecho de tener dos manos y mucha disposición ya es algo. Pero vamos, no sé, hablo por hablar, quizá serías una carga.
La verdad es que hay que tener mucho valor y sobre todo mucha fortaleza mental para decidir hacer eso. El golpe debe ser brutal.

Maître: La verdad es que a mí me gustaría. Me cambiaría mi visión del mundo. Me valdría para valorar más las cosas, la vida. Hacer esto -abre un grifo- lo vería muy diferente después de ir allí.

01.45h

2Clientes: ¿Cómo te llamas?

Maître: -Responde mientras hace un gin-tonic pelando una porción de la piel de un limón mientras se dispone a tirar la fruta a la basura-

2Clientes: Se nota que disfrutas de tu trabajo. Que te gusta.

Maître: Sí, la verdad es que lo disfruto mucho. Creo que es importante hacer las cosas que te gusten; y más en un trabajo como este.

...

Camarero: Así que... Te gusta lo que haces... -con sorna-.

Maître: -Sonríe al darse cuenta de que estaba escuchando la conversación mientras tira los panes horneados ese día que sobraban después del servicio-. Sí, es verdad, ¿a ti no?

Camarero: No.

Maître: ¿Y eres feliz?

Camarero: No.

Maître: ¿Y qué te gusta a ti?

Camarero: No lo sé, por eso estoy aquí.

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